¿Qué son los Business Angels?

¿Qué tipo de inversores existen? y ¿cuál es mejor para mi negocio? Son las dos preguntas que más suelen hacerse los emprendedores. Desde Ad&Law asesoramos a todos aquellos que necesitan capital para su negocio a obtenerlo por distintas vías dependiendo de los objetivos de los inversores y de los intereses del cliente. En este sentido, aunque existen distintos fondos de los que se puede captar capital, hemos decidido centrarnos en los famosos Business Angels, ya que son una de las figuras más conocidas y que, a la vez, generan más dudas entre los emprendedores.

BusinessAngel
¿Qué tipo de inversores existen? y ¿cuál es mejor para mi negocio? Son las dos preguntas que más suelen hacerse los emprendedores. Desde Ad&Law asesoramos a todos aquellos que necesitan capital para su negocio a obtenerlo por distintas vías dependiendo de los objetivos de los inversores y de los intereses del cliente. En este sentido, aunque existen distintos fondos de los que se puede captar capital, hemos decidido centrarnos en los famosos Business Angels, ya que son una de las figuras más conocidas y que, a la vez, generan más dudas entre los emprendedores.

De manera general podemos decir que los Business Angels se diferencian de otros modelos de financiación en su carácter personal, próximo y privado, lo que hace que también sean llamados “inversores de proximidad”. En ellos las pequeñas empresas y los emprendedores pueden encontrar una serie de ventajas:

Experiencia. Su perfil es el de un inversor conocedor del mercado con amplia experiencia, que una vez que ha generado ingresos con sus empresas encuentra en las startups el potencial para desarrollar una nueva idea de negocio. Además, suele ser una persona comprometida que comparte con el pequeño empresario sus conocimientos de gestión.

Gran capacidad económica. Estos inversores ofrecen sus propios recursos a cambio de una participación en el capital de la empresa, aportando cantidades que oscilan entre los 50.000 y 200.000 euros. Un único proyecto puede beneficiarse de la aportación conjunta de varios de ellos.

Bajo coste. Este modelo de financiación no requiere pagar intereses como sucede en las fórmulas crediticias.

Contactos. El emprendedor verá ampliada su red de contactos gracias al inversor, y con ella sus oportunidades de negocio.

Redes. Su organización está cada vez más coordinada, lo que aumenta su capacidad de actuación, permitiéndoles repartir el riesgo entre varios proyectos.

Calidad. El business angel apostará por proyectos que ofrezcan grandes ideas, cuyo potencial permita un crecimiento económico exponencial. Para ello valoran en profundidad los planes de negocio y tratan de conocer a sus creadores.

Permanencia. Aunque con frecuencia están interesados en vender su participación en un plazo de 5 a 7 años, su permanencia suele ser mayor que en otros modelos de financiación. Además sus decisiones no solo tienen lugar por cuestiones financieras, sino que suelen tener en cuenta la satisfacción personal que les reporta el proyecto.

El emprendedor tendrá que aclarar desde un principio las condiciones de su relación con el business angel para que esta sea fluida. De lo contrario, el pequeño empresario podría encontrarse con que el inversor pretende ejercer un control excesivo sobre la empresa. Por otro lado, los business angels suelen exigir un alto ROI y resultados a medio plazo, debido al riesgo elevado de la inversión, cuestiones que el emprendedor no puede perder de vista.

Los contribuyentes pueden aplazar sus deudas con Hacienda sin presentar avales

A partir de ahora los contribuyentes que tienen deudas con Hacienda de hasta 30.000 euros pueden solicitar un aplazamiento sin necesidad de presentar avales. De esta manera se facilita el cumplimiento de las obligaciones tributarias a las cerca de 25.000 personas que cada año piden acogerse al aplazamiento y se reducen las cargas indirectas, ya que la solicitud se tramita de una manera más rápida y fácil y los solicitantes no tienen que pagar costes asociados generados por la petición de avales, hipotecas u otros.

A partir de ahora los contribuyentes que tienen deudas con Hacienda de hasta 30.000 euros pueden solicitar un aplazamiento sin necesidad de presentar avales. De esta manera se facilita el cumplimiento de las obligaciones tributarias a las cerca de 25.000 personas que cada año piden acogerse al aplazamiento y se reducen las cargas indirectas, ya que la solicitud se tramita de una manera más rápida y fácil y los solicitantes no tienen que pagar costes asociados generados por la petición de avales, hipotecas u otros. No obstante existen dos excepciones: las deudas generadas por la falta de ingreso de las retenciones de IRPF que siguen siendo inaplazables y las deudas para las cuales el Código Aduanero Comunitario establece una regulación independiente.
Quién puede solicitar el aplazamiento: autónomos (independientemente de que tributen como personas físicas en el IRPF o pertenezcan a alguna sociedad y tributen por el Impuesto de Sociedades), particulares y empresas.
Plazos para solicitarlo: el aplazamiento puede solicitarse en cualquier momento anterior a que se inicie el embargo de bienes. A partir de entonces será necesaria una negociación especial.
Dónde se solicita: si lo que se quiere aplazar es un tributo estatal tendrá que realizarse la solicitud ante la Agencia Tributaria, de manera presencial o telemática, mientras que, si se trata de aplazamientos sobre impuestos o deudas regionales se tendrá que acudir a la Administración autonómica. En el caso de que se esté interesado en aplazar cotizaciones hay que presentar la solicitud ante la Seguridad Social.
Qué se necesita para solicitarlo: la solicitud puede hacerse vía telemática o de forma presencial en las oficinas de la Agencia Tributaria. Cada impuesto que se desee aplazar requiere de una solicitud que especifique el importe de la deuda, el motivo por el que se solicita, una propuesta de calendario de pagos y toda la información posible que asegure que el pago podrá afrontarse en el futuro. En caso de que el importe supere los 30.000 euros se necesitará un aval, garantía hipotecaria o seguro de caución.
Proceso: una vez presentada la solicitud Hacienda valora la propuesta. Puede aprobarla tal y como es presentada por el solicitante o plantear un calendario alternativo. En el peor caso procederá a rechazarla, enviando al solicitante una carta de pago por el total de la deuda, proceso que al menos habrá hecho ganar tiempo para recaudar fondos con los que afrontarla. En caso de que una vez aprobada la solicitud se diera el incumplimiento de alguno de los pagos, Hacienda anularía el aplazamiento y emprendería el procedimiento de apremio, lo cual podría comprender el embargo. El recargo aplicado en estos casos podrá oscilar entre el 20% y el 35%.
Intereses: las deudas inferiores a 30.000 euros que sean aplazadas tendrán un interés de demora del 3.75% en 2016, una cifra inferior a la que se aplica este año del 4,375%. Pero, en el caso de que se presente de manera voluntaria una garantía el tipo de interés bajará hasta el 3% (el próximo año).
Desde 2011, la Agencia Tributaria ha concedido aplazamientos por un importe superior a los 30.800 millones de euros. De éstos, el 70% ha sido para facilitar el pago a pymes y autónomos. Según el último informe del Tribunal de Cuentas, la deuda pendiente de cobro por parte de Hacienda se encuentra en torno a los 52.000 millones, lo que supone que sólo se ingresa uno de cada tres euros de deuda que debería recuperar la Agencia.

Unión estratégica entre Ad&Law y EJI

Presentamos la alianza entre AD&LAW y Estudio Jurídico Interconinental del Grupo EJI. Una alianza que permitirá ofrecer un servicio integral y de máxima calidad en los países en los que ambas firmas están presentes.

Unión estratégica entre Ad&Law y EJI

AD&LAW y Estudio Jurídico Interconinental del Grupo EJI han decidido aliarse para poder ofrecer un servicio integral y de máxima calidad en los países en los que tienen presencia bien a través de oficinas propias o de asociados en Alemania, Brasil, España, Reino Unido, Panamá y Argelia.

Una alianza demandada por sus clientes

Siguiendo la demanda de sus clientes, que solicitan asesoramiento financiero, fiscal y legal, tanto a nivel nacional como a nivel transnacional, ambas compañías creen firmemente que las sinergias de la alianza redundarán en favor de sus clientes y de su negocio. La experiencia de los equipos de ambas firmas, altamente especializados y con perfil internacional, permiten máxima eficacia y eficiencia a la hora de alcanzar los objetivos de los clientes en sus mercados.

Ad&Law y Estudio Jurídico Interconinental, por medio de Oliver von Schiller y Rafael González Díaz, son miembros de los Comités Jurídico-Fiscal y de Financiación e Incenivos de la Cámara de Comercio Brasil-España.

Cómo conseguir liquidez para tu empresa

Las empresas se encuentran día a día ante la necesidad de hacer frente a distintos pagos y para ello necesitan liquidez, que no es otra cosa que la capacidad de obtener recursos líquidos a través de su explotación con los que atender sus obligaciones de pago. Por tanto, es indispensable que todas las empresas conozcan y midan su liquidez ya que así sabrán en qué situación se encuentran.

Para relacionar el efectivo de la empresa con las deudas a corto plazo y medir la liquidez, se utiliza el ratio o razón de  liquidez, de cuyo análisis se puede obtener la solvencia de efectivo de la empresa y su capacidad de generar fondos para atender los compromisos adquiridos con terceros. Pero ¡ojo! porque una empresa que tiene buena liquidez es solvente pero puede darse el caso de que una empresa sea solvente pero no genere liquidez.

¿Qué pasa si la empresa no tiene liquidez? Pues que hay problemas para atender los pagos, lo que genera tensiones en la tesorería. Normalmente, la falta de liquidez se intenta solucionar pidiendo más dinero. Sin embargo, para optimizar la tesorería las empresas deben analizar la rentabilidad de su actividad y comprobar que las líneas de negocio no llevan a la empresa a una situación deficitaria.

Además de organizar los cobros y pagos y de diseñar un calendario de inversiones, existen otras fórmulas que las empresas pueden utilizar para conseguir liquidez:

Renegociar condiciones con clientes y proveedores. Ajustar las fórmulas de cobro y pago con clientes y proveedores, de manera flexible, en función de las necesidades de la empresa y que favorezcan a las dos partes, puede acelerar la adquisición de liquidez.

Aplazar la deuda. Hacienda permite aplazar o fraccionar el pago de las deudas tributarias, si el procedimiento se realiza antes de que venza el plazo correspondiente para pagar.

Gestionar el stock. Es importante tener el stock al mínimo, ya que el exceso de existencias en el almacén implica tener dinero parado.

Vender o alquilar activos no estratégicos.  De esta forma se da salida a equipos de la empresa que no constituyen su actividad principal y no entran directamente en su valoración generando, así, una oportunidad para obtener liquidez.

Diferencias entre una aceleradora y una incubadora

En los últimos años el emprendimiento se está convirtiendo en una de las principales alternativas al desempleo y por eso incubadoras y aceleradoras de empresas han ido surgiendo en nuestro país para ayudar en el asesoramiento, configuración y financiación de startups, pero ¿cuál es la diferencia entre ellas?

Lo primero que tenemos que saber es que tanto las aceleradoras como las incubadoras se encargan de ayudar a las startups en su fase inicial, a estructurar su modelo de negocio, su estrategia de captación de clientes y su financiación, tratando de asegurar el éxito de sus proyectos  mediante una serie de técnicas empresariales.

No obstante, aunque tengan un objetivo común sí que podemos encontrar diferencias entre ellas. La principal es que una aceleradora se encarga de impulsar el crecimiento y desarrollo de las startups que ya están en marcha, por lo que las empresas se encuentran en fases más avanzadas (fase pre-semilla o semilla), mientras que una incubadora ofrece la formación y asesoramiento necesario para configurar una startup desde sus inicios, ayudando a los emprendedores a convertir su idea de negocio en una inversión rentable.

Las aceleradoras conceden un espacio compartido donde se trabaja bajo un programa de “mentoring” en el que se trabajan los aspectos importantes para el rápido desarrollo de la startup. A través de este sistema de instrucción, las aceleradoras ayudan al emprendedor a resolver las dificultades con las que se pueda encontrar. Ofrecen, además, un continuo seguimiento de las decisiones empresariales, validando y orientando el modelo de negocio lo antes posible dentro del periodo de aceleración (de 3 a 12 meses).

Por su parte, una incubadora suele ser un espacio físico con algunos servicios básicos que acoge startups en fases iniciales o ideas a un precio reducido, instruyendo y asesorando a los emprendedores desde el inicio del proyecto empresarial y regulando su capacitación e infraestructura administrativa. Las incubadoras permiten el desarrollo de productos de calidad y en cantidades adecuadas para que el proyecto que se pone en marcha sea rentable. Como es el caso de Grupo Intercom, la incubadora de referencia en España, que generaron negocios como Softonic, Infojobs o Niumba.

A diferencia de las incubadoras, las aceleradoras realizan una aportación inicial de capital (seed funding) y facilitan a los emprendedores la oportunidad de realizar acciones que aumenten el valor de la startup. A cambio, la aceleradora suele recibir entre un 5% y un  10% del valor de la empresa. SeedRocket o Wayra, son dos de las aceleradoras más antiguas de España y ofrecen a las startups espacios de trabajo, mentorización, apoyo tecnológico y asesoramiento.

Nuevo NEOTEC de CDTI: 10 millones de Euros en subvenciones a fondo perdido

Ya está abierta la nueva convocatoria NEOTEC de CDTI, que ha pasado a ser una subvención de a fondo perdido y no un préstamo participativo.

Requisitos para presentar una solicitud a la nueva convocatoria NEOTEC:

1) Deben ser empresas innovadoras. Esto significa o bien haber invertido al menos uno de los 3 últimos años más del 10% de los costes de explotación en gastos de I+D (certificado por un auditor) o bien mediante el informe de un experto externo (que trabaje en una universidad o un OPI).

2) Deben ser pequeñas empresas (menos de 50 trabajadores, menos de 10 millones de Euros de facturación y menos de 10 millones de Balance).

3) No pueden estar cotizadas.

4) Máximo 4 años desde la fecha de constitución.

5) No deben haber repartido nunca beneficios (dividendos).

6) No pueden ser filiales.

7) Deben tener un mínimo de 10.000 Euros de Capital Social en aportaciones dinerarias.

8) No pueden estar participadas por otras empresas en más de un 25% del capital social.

En qué consisten las ayudas:

a) Máximo del 70% del presupuesto en subvención a fondo perdido. Máximo 250.000 Euros de subvención por empresa y proyecto.

b) Presupuesto mínimo de 175.000 Euros.

c) Las actuaciones deberán iniciarse el 1/1/2016 y hasta 31/12/2016 o 31/12/2017 (uno o dos años).

Gastos subvencionables:

a) Inversiones en equipos

b) Gastos de personal (empleados por cuenta ajena, autónomos socios y TRADEs).

c) Materiales

d) Colaboraciones externas/asesoramiento (aquí se puede incluir el gasto de certificación como empresa innovadora).

e) Otros costes: alquileres. Suministros, cánones y licencias, gastos patentes y otra propiedad intelectual, seguros y gastos del auditor externo (máximo 2.000 Euros por anualidad).

Subcontratación:

Máximo 50% del total subvencionado. Si representa más del 20% del total subvencionado y más de 60.000 Euros, habrá que celebrar el contrato de subcontratación por escrito y deberá ser autorizado por CDTI.

Plazo para la solicitud: Hasta el 6 de octubre a las 12h.

Para esta y otras ayudas cuente con el asesoramiento experto de AD&LAW.

Subvenciones a fondo perdido para empresas no financiadas por SME Instrument

Han quedado convocadas recientemente las ayudas Horizonte Pyme para el año 2015, del Programa Estatal de Liderazgo Empresarial en el marco del Plan Estatal de Investigación Científica y Técnica y de Innovación 2013-2016.

El Programa concede subvenciones a fondo perdido para sus proyectos previstos para el año 2015 a empresas que presentaron una propuesta individual, no en cooperación, a alguna de las convocatorias de la Fase-I del Instrumento Pyme del Programa Horizonte 2020 de la Unión Europea en los años 2014 y/o 2015 y que obtuvieron, de acuerdo con el documento «Informe resumido de evaluación» emitido por la Unión Europea, una puntuación igual o superior a 12 puntos pero no recibieron finalmente financiación del SME Instrument.

Los conceptos subvencionables son muy similares a los previstos en el Instrumento Pyme (SME Instrument): Personal, Subcontratación, Auditoría y Otros Costes Indirectos (Viajes, Coaching, Asistencia Técnica).

El plazo de presentación de solicitudes se inicia hoy 14 de julio de 2015 a las 00:00 horas (hora peninsular) y finalizará el 28 de julio de 2015 a las 15:00 horas (hora peninsular).

Para esta y otras ayudas cuenta con el asesoramiento experto de AD&LAW.

Abierta la segunda convocatoria del programa EMPRENDETUR I+D+i

Ya está abierta la segunda convocatoria del programa EMPRENDETUR I+D+i para financiar proyectos de I+D+i vinculados al sector turístico. El plazo para la presentación de solicitudes estará abierto hasta el próximo 27 de julio.

Las ayudas otorgadas son en forma de préstamos hasta el 75% del coste del proyecto y hasta un máximo de un millón de euros o la cifra del patrimonio neto (fondos propios) de la sociedad.

Las características básicas del préstamo son las siguientes:

- Plazo máximo de amortización de cinco años incluyendo un período de carencia máximo de dos años.

- El abono de la amortización y de los correspondientes intereses se realizará al final de cada período de amortización determinado en la resolución de concesión.

- Tipo de interés aplicable: 0,54%.

- Antes del desembolso de la ayuda, se exige la presentación de avales por un importe igual al 36% del importe del préstamo.

Para esta y otras ayudas cuenta con el asesoramiento experto de AD&LAW.

¿Cuánto cuesta poner en marcha una startup?

Según la OCDE España supera en complejidad la media de las principales economías europeas a la hora de constituir una empresa. Llevar a cabo los procedimientos legales para iniciar una actividad empresarial en nuestro país no es una tarea fácil ni barata. Los costes de poner en marcha una startup pueden diferir mucho dependiendo de los objetivos que se busquen con su creación.

Un emprendedor que constituye una empresa debe pasar obligatoriamente por el Notario y el Registro y pagar las tasas oficiales. Esta cantidad dependerá del montante de la operación, su carácter y el número de páginas. Por ello, recomendamos visitar varias Notarías ya que, al existir competencia entre ellas, se pueden obtener precios más ventajosos. En cambio, si se acude a una gestoría se encarecerá el precio.

Una empresa que se constituye como sociedad limitada de 3.000 euros (el mínimo exigido) tendría que desembolsar entre 150 euros y 350 euros en la Notaría. A esto tendría que sumar los gastos del Registro que cobra 200 euros por una provisión de fondos y, finalmente, por el registro y su publicación entre 100 y 250 euros. Además, legalizar los libros de contabilidad, de actas y de socios costará otros 50 euros al año.

Para ahorrar costes a la hora de emprender se puede desarrollar la actividad como autónomo, lo que permitiría facturar y deducir, o crear una comunidad de bienes que no tiene costes de Notaría ni de Registro. Sin embargo, recurrir a estas figuras supone que la responsabilidad no es limitada por lo que el empresario debe responder personalmente de las obligaciones derivadas de su actividad empresarial.

Además, en el caso de que se elija la figura de autónomo administrador se deberán pagar más de 300 euros al mes de cuota de seguridad social y no se podrán acoger a la tarifa plana de 50 euros. No obstante, en nuestra opinión es interesante constituir una empresa sólo cuando la facturación supere los 50.000 euros o cuando se tenga previsto captar inversores o financiación publica, puesto que siendo autónomo tampoco es posible acceder a la mayoría de subvenciones y ayudas.

Otro gasto que se debe tener en cuenta son los generados por el registro de la propiedad intelectual. La tasa que hay que pagar por un registro de marca nacional son 150 euros mientras que el precio, si se registra a nivel europeo, es de unos 900 euros. Una vez concedido el registro habrá que pagar cada 10 años para mantener la marca.

Además, si trasladamos nuestro negocio a un local, aparte del alquiler e impuestos, habrá que abonar una serie de tasas por licencia de actividad (que puede superar los 1.000 euros), tasas de residuos e IBI y el Impuesto sobre Actividades Económicas (IAE). Y, cada trimestre, habrá que fijarse en el IVA, las retenciones, los pagos a cuenta del impuesto de Sociedades, etc.

Si una empresa contrata a un trabajador tendrá que darse de alta en la Seguridad Social solicitando un Código de Cuentas de Cotización. Desde ese momento deberá  presentar y pagar correctamente los seguros sociales de cada trabajador. Si se contratan becarios habrá que pedir un código de cuenta de cotización diferente y pagar por cada becario una tarifa plana de seguros sociales con un coste aproximado de 40 euros.

Teniendo todo lo anterior en cuenta supone que poner en marcha una startup cuesta de media, además del capital inicial, entre 4.000 y 5.000 euros, sin contar local, personal ni inversiones. Y se deben de tener en cuenta todos los procedimientos a la hora de iniciar una actividad empresarial ya que las sanciones en caso de incumplimiento o los errores de planteamiento pueden ser elevados.

¿Cuánto vale una startup?

Valorar económicamente una startup es el proceso más difícil al que se tienen que enfrentar emprendedores e inversores. No obstante, calcular el valor de una startup no es imposible. A grandes rasgos, el valor económico de una startup, lo determina el porcentaje que están dispuestos a ceder los fundadores  para conseguir el dinero necesario que les permita crecer lo suficiente y alcanzar la siguiente ronda de financiación o el break-even.

De manera general, el CEO o el equipo fundador de la startup deben mantener el control del proyecto por lo que, como mucho, deberían ceder entre un 10% y un 20% en las primeras rondas. Un ejemplo sería la startup aBoatTime que en su primera ronda de financiación logró 120.000 euros entre 4 personas, incluyendo su fundador. “El reparto aproximado de aportaciones fue alrededor de un 85% fundador y 15% el resto de inversores”, afirma Álvaro Pérez, CEO de la compañía.

En estas primeras fases de financiación lo más habitual es que los inversores soliciten a cambio de su participación entre un 5% y un 20% del valor de la empresa, un dato que ya permite al emprendedor hacerse una idea sobre en cuánto está valorada su startup. Sin embargo,  esa valoración sólo muestra el potencial del negocio. Si los emprendedores no llevan a cabo un plan de negocio, justificando la inversión que pretenden y haciendo una valoración responsable del proyecto se puede caer en el fracaso al tener demasiadas expectativas de alcanzar el éxito sin tener definido un buen plan de ejecución.

Criterios para invertir

Capitana Venture Partners (CVP), empresa con experiencia en invertir en startups en fase semilla y expansión, señala que los criterios a la hora de valorar una startup  son “que el producto tecnológico o servicio sea innovador en un sector no tecnológico, que tenga un elevado potencial de crecimiento y que su mercado objetivo sea relevante”. Además, Juan Filiberto Martínez, CEO  de CVP afirma que “la fase en la que se encuentra el proyecto, ‘seniority’ del equipo gestor y las métricas de la evolución actual del negocio son otros elementos fundamentales para valorar una empresa”.

En España el número de inversores ha crecido en los últimos años y la tendencia es a financiar proyectos relacionados con Tecnologías de Información y Comunicación (como internet, fintech o ciberseguridad) en detrimento de otros sectores como la Biotecnología o las Tecnologías de generación de energía limpia y eficiencia energética (‘Cleantech’).

Tanto desde Ad&Law como desde CVP consideramos que “el reto para los próximos años será, por un lado, encontrar financiación para aquellos proyectos que han logrado crecer con éxito, pero que no entran todavía dentro de los parámetros habituales de financiación del sector bancario, y por otro, incentivar la transferencia tecnológica y de conocimiento de los centros de investigación y universidades españolas a las empresas”.

¡EMPECEMOS!