Bonificaciones para la contratación de un joven menor de 30 años

En pocos años el empleo se ha convertido en una de las principales preocupaciones de los españoles. Y no es de extrañar, ya que si atendemos a los últimos datos registrados en nuestro país veremos que, en mayo, la tasa de paro se situó en el 22%. No obstante, el dato empeora si nos fijamos en el desempleo que existe entre los jóvenes menores de 25 años, que alcanza el 49%.

Para intentar paliar esta situación se han desarrollado políticas activas de empleo que tienen como objetivo favorecer la contratación de jóvenes menores de 30 años por parte de las empresas a través de bonificaciones o deducciones fiscales.

Además, los empresarios deben tener en cuenta que las medidas que recogemos a continuación estarán vigentes hasta que se rebaje la cifra del 15% en la tasa de desempleo.

  • Contratación a tiempo parcial con vinculación formativa: se reduce el 100%  de la cuota empresarial por contingencias comunes en empresas de plantilla inferior a 250 trabajadores y el 75% en empresas de igual o superior plantilla. Tiene una duración de 1 año, aunque puede prorrogarse durante otro año más.
  • Contratación por microempresas y autónomos: reducción del 100% de la cuota empresarial por contingencias comunes durante un año.
  • Conversión en indefinido del contrato Primer Empleo Joven: las bonificaciones se dan a la transformación del contrato, una vez finalizado su duración mínima de 3 meses y la cuantía asciende a 500 euros por año, en el caso de los hombres, y a 700 euros por año en el caso de las mujeres. Esta bonificación tiene una duración de 3 años.
  • Contrato en prácticas: Reducción del 50% de la cuota empresarial por contingencias comunes y bonificación adicional del 50% de la cuota empresarial por contingencias comunes. Esta bonificación también se aplica a menores de 35 años discapacitados y, la vigencia dura hasta que finalice el contrato.
  • Contrato indefinido para beneficiarios del Sistema Nacional de Garantía Juvenil: este tipo de contrato supone una bonificación de 1.800 euros durante 6 meses (300 euros/mes). Sólo estará vigente hasta el 30 de julio de 2016.

Bonificaciones a la contratación por tipo de empresas:

  • Empresas de inserción temporal/indefinido: si la persona contratada está en riesgos de exclusión social la bonificación anual asciende a 1.650 euros y se aplica durante toda la vigencia del contrato o durante los siguientes 3 años si se trata de un contrato indefinido (también es aplicable a menores de 35 años discapacitados).
  • Cooperativas o Sociedades Laborales: los menores de 30 años o de 35 años discapacitados que se incorporen como socios trabajadores o de trabajo a la cooperativa o sociedad tendrán una bonificación de 800 euros al año durante 3 años.
  • Empresas menores de 50 trabajadores: si contratan a jóvenes de entre 16 y 30 años desempleados se beneficiarán de 1.000 euros el primer año, 1.100 euros, el segundo año y, 1.200 euros, el tercero. En el caso de que contraten a mujeres subrepresentadas, en el mismo rango de edad, dichas cantidades se incrementarán en 100 euros cada una. Estas bonificaciones tienen una duración de 3 años.

 

¿Qué tipo de sociedad debo elegir para mi empresa?

Cuando se inicia un negocio una de las principales dudas que surge es la de qué tipo de sociedad hemos de elegir en base a la actividad que se va a emprender. Ante esto hemos de tener en cuenta el capital con el que contará el negocio, cuántos socios habrá y conocer qué beneficios y obligaciones tiene cada tipo de sociedad.

En este sentido un error muy común que cometen los autónomos es el de pensar que sólo pueden constituirse como sociedad si entra otro socio en el proyecto. Esto es un error, ya que la realidad es que un profesional puede crear una sociedad sin necesidad de dejar de ser autónomo puesto que lo único que cambia es su estatus y las obligaciones a las que tiene que hacer frente.

Tipos de sociedades como persona física

  • Empresario individual. Como su propio nombre indica es una actividad individual, en la que no existe capital mínimo y la responsabilidad es ilimitada. Se tiene como obligación fiscal el IRPF.
  • Comunidad de bienes y Sociedad civil. Son dos tipos de sociedades para las que se necesitan un mínimo de 2 personas. De resto tienen las mismas características que la figura anterior: no hay capital mínimo, la responsabilidad es ilimitada y se debe hacer frente al IRPF.

Tipos de sociedades como persona jurídica.

  • Sociedad limitada. Es la más habitual dado que se constituye como mínimo con una sola persona, un capital de 3.000 euros y la responsabilidad de los socios se limita al capital aportado. Las obligaciones fiscales se limitan al Impuesto de Sociedades y al IVA.
  • Sociedad anónima. El capital mínimo son 60.000 euros y lo puede constituir una sola persona. Sin embargo, esta figura está pensada para empresas grandes (no para empresas familiares). En este caso, también hay que hacer frente al impuesto de sociedades y al IVA.
  • Sociedad limitada nueva empresa. Tiene un mínimo de capital de 3.000 euros y un máximo de 120.202 euros. Además, tiene un límite de 5 socios siempre que sean personas físicas, no jurídicas. Las obligaciones fiscales son las mismas que en los dos casos anteriores: impuesto de sociedades e IVA, aunque cuentan con algunas ventajas fiscales como los aplazamientos en el año en el que se crea la empresa. Una de las ventajas de este tipo de sociedad es que puede constituirse telemáticamente, lo que supone un ahorro considerable de tiempo. Por el contrario, como desventaja encontramos que tiene como límite de duración 3 años, luego debe transformarse.
  • Cooperativa. No tiene un capital mínimo pero sí debe contar con, al menos, 3 socios. En el impuesto de sociedades cuentan con unos tipos preferentes y, también, tienen que hacer frente al IVA. Uno de los inconvenientes de esta figura es que está regulada de manera diferente por cada Comunidad Autónoma por lo que dependiendo de dónde se desarrolle la actividad variarán algunas normas.
  • Sociedades laborales. Hay dos tipos: las Sociedades Limitadas Laborales, cuyo capital mínimo es de 3.000 euros y, las Sociedades Anónimas Laborales, que deben contar con 60.000 euros de capital. El mínimo de socios son 3 y 2 de ellos deben ser trabajadores con contrato indefinido. 

Trámites legales para compaginar tu trabajo con el de freelance

Con un trabajo ya no basta para llegar a fin de mes. Por eso hay muchas personas que se plantean realizar algún trabajo de freelance que les permita ganar algunos ingresos extras sin tener que dejar su trabajo por cuenta ajena. No obstante, antes de tomar esta decisión se recomienda revisar el contrato de trabajo por si hubiera alguna cláusula de dedicación exclusiva y cerciorarse de que el trabajo que se va a desarrollar no implica ninguna labor desleal con la actividad principal.

¿Mi actividad es puntual o periódica?

En el caso de que no haya conflicto con el otro empleo lo primero que hay que plantearse es si esa labor va a ser algo puntual o se va a convertir en una actividad periódica porque si haces trabajos eventuales por un importe elevado, lo mejor es darte de alta como autónomo y, una vez acabado el trabajo, darte de baja. Aunque esto supone dificultades administrativas, evitarás problemas con la Seguridad Social, cumpliendo así con el pago de los recibos en relación al tiempo que estés dado de alta como autónomo.

¿Cuánto dinero estoy ganando?

Otro dato que debes tener en cuenta es que si ganas más de 884,40 euros/mes (es decir, si ganas más del Salario Mínimo Interprofesional) tienes que darte de alta en el Régimen Especial de Trabajadores Autónomos (RETA) y hacer frente a la cuota mensual que asciende a 264,44 euros para la base de cotización mínima. Es decir, si la actividad que vas a realizar por cuenta propia no te va a reportar grandes beneficios es mejor que te plantees emitir facturas sin necesidad de darte de alta como autónomo a través del Impuesto de Actividades Económicas (IAE) en Hacienda.

¿Cómo cotizar en pluriactividad?

Según la Seguridad Social “se entiende por pluriactividad la situación del trabajador por cuenta propia y/o ajena cuyas actividades den lugar a su alta obligatoria en dos o más Regímenes distintos del Sistema de la Seguridad Social”. En estos casos, los trabajadores cotizarán en ambos regímenes y tendrán la opción de tener dos pensiones a la hora de la jubilación, siempre y cuando las cotizaciones se superpongan al menos durante 15 años.

Simultaneidad.

Además, quienes estén en esta situación de simultaneidad y hayan cotizado en 2014, respecto de contingencias comunes en régimen de pluriactividad, por valor igual o superior a 12.215,41 euros/año, tienen derecho a una devolución del 50% del exceso si sus cotizaciones han superado esa cantidad (con un tope del 50% de las cuotas ingresadas en el Régimen Especial).

Diferencias entre una aceleradora y una incubadora

En los últimos años el emprendimiento se está convirtiendo en una de las principales alternativas al desempleo y por eso incubadoras y aceleradoras de empresas han ido surgiendo en nuestro país para ayudar en el asesoramiento, configuración y financiación de startups, pero ¿cuál es la diferencia entre ellas?

Lo primero que tenemos que saber es que tanto las aceleradoras como las incubadoras se encargan de ayudar a las startups en su fase inicial, a estructurar su modelo de negocio, su estrategia de captación de clientes y su financiación, tratando de asegurar el éxito de sus proyectos  mediante una serie de técnicas empresariales.

No obstante, aunque tengan un objetivo común sí que podemos encontrar diferencias entre ellas. La principal es que una aceleradora se encarga de impulsar el crecimiento y desarrollo de las startups que ya están en marcha, por lo que las empresas se encuentran en fases más avanzadas (fase pre-semilla o semilla), mientras que una incubadora ofrece la formación y asesoramiento necesario para configurar una startup desde sus inicios, ayudando a los emprendedores a convertir su idea de negocio en una inversión rentable.

Las aceleradoras conceden un espacio compartido donde se trabaja bajo un programa de “mentoring” en el que se trabajan los aspectos importantes para el rápido desarrollo de la startup. A través de este sistema de instrucción, las aceleradoras ayudan al emprendedor a resolver las dificultades con las que se pueda encontrar. Ofrecen, además, un continuo seguimiento de las decisiones empresariales, validando y orientando el modelo de negocio lo antes posible dentro del periodo de aceleración (de 3 a 12 meses).

Por su parte, una incubadora suele ser un espacio físico con algunos servicios básicos que acoge startups en fases iniciales o ideas a un precio reducido, instruyendo y asesorando a los emprendedores desde el inicio del proyecto empresarial y regulando su capacitación e infraestructura administrativa. Las incubadoras permiten el desarrollo de productos de calidad y en cantidades adecuadas para que el proyecto que se pone en marcha sea rentable. Como es el caso de Grupo Intercom, la incubadora de referencia en España, que generaron negocios como Softonic, Infojobs o Niumba.

A diferencia de las incubadoras, las aceleradoras realizan una aportación inicial de capital (seed funding) y facilitan a los emprendedores la oportunidad de realizar acciones que aumenten el valor de la startup. A cambio, la aceleradora suele recibir entre un 5% y un  10% del valor de la empresa. SeedRocket o Wayra, son dos de las aceleradoras más antiguas de España y ofrecen a las startups espacios de trabajo, mentorización, apoyo tecnológico y asesoramiento.

Cómo cumplir con la Ley Orgánica de protección de datos (LOPD)

El Instituto Nacional de Tecnologías de la Comunicación (INTECO) publicó en 2012 un estudio en el que aseguraba que existía un gran número de empresas que no habían cumplido con la Ley Orgánica de Protección de Datos (LOPD). Un problema que, en 2014, generó más de 12.000 reclamaciones de los usuarios ante la Agencia Española de Protección de Datos (AEPD).

Esta Ley es de obligado cumplimiento para todas aquellas empresas que tienen trabajadores por lo que, desde AD&LAW, recomiendan a los empresarios que no esperen al último momento para ponerse al día con la Ley ya que las sanciones pueden alcanzar los 600.000 euros.

Para cumplir con la LOPD las empresas deben:

  • Tener un documento de seguridad en el que se recojan los datos de la empresa (a qué se dedica, qué datos manejan, cuáles son sus medidas de seguridad, etc.)
  • Inscribir cada uno de los ficheros de la empresa en el Registro General de Protección de Datos de la AEPD para que puedan ser consultados por cualquier ciudadano.
  • Recoger los datos con el consentimiento de cada cliente, usuario o trabajador para su posterior tratamiento informándoles del artículo 5 de la LOPD. En el caso de que se trabaje con otra empresa, que también recopile datos personales, ésta debe de tener una información mínima en la que se explique cómo se consiguen esos datos y cómo y para qué se tratan. En cuanto a los trabajadores si no se incluye información sobre la protección de datos en sus contratos tendrán que firmar una declaración personal que explique los derechos y deberes del trabajador sobre la protección de datos.
  • Poner los medios necesarios para velar por la seguridad de la información: contraseñas, cifrados, armarios con cerradura, etc.

Existen distintos niveles de protección de los datos dependiendo de qué información se esté manejando:

  • Nivel básico: información sobre el nombre y apellidos, DNI, correo electrónico, teléfono….
  • Nivel medio: información administrativa o penal, datos tributarios, información sobre la solvencia,…En este nivel las empresas tienen la obligación de realizar una auditoría bianual de protección de datos.
  • Nivel alto: aquella información que hace referencia al origen racial, la salud, creencia, vida sexual…

Además, el empresario debe dar a los usuarios el derecho ARCO, es decir, el derecho al acceso, rectificación, cancelación y oposición de los datos. Y tienen que cumplir con el deber de secreto por el que no pueden comunicar datos confidenciales a terceros.

En el caso de no cumplir con la Ley las sanciones pueden ir desde los 900 euros hasta los 600.000 euros por lo que es recomendable estar al día en todas las obligaciones. Las empresas deben tener en cuenta que si la infracción o negligencia la realiza uno de sus trabajadores la sanción será a la empresa razón por la que los trabajadores deben de estar informados en todo momento de cómo tienen que hacer frente a la LOPD.

Nuevo NEOTEC de CDTI: 10 millones de Euros en subvenciones a fondo perdido

Ya está abierta la nueva convocatoria NEOTEC de CDTI, que ha pasado a ser una subvención de a fondo perdido y no un préstamo participativo.

Requisitos para presentar una solicitud a la nueva convocatoria NEOTEC:

1) Deben ser empresas innovadoras. Esto significa o bien haber invertido al menos uno de los 3 últimos años más del 10% de los costes de explotación en gastos de I+D (certificado por un auditor) o bien mediante el informe de un experto externo (que trabaje en una universidad o un OPI).

2) Deben ser pequeñas empresas (menos de 50 trabajadores, menos de 10 millones de Euros de facturación y menos de 10 millones de Balance).

3) No pueden estar cotizadas.

4) Máximo 4 años desde la fecha de constitución.

5) No deben haber repartido nunca beneficios (dividendos).

6) No pueden ser filiales.

7) Deben tener un mínimo de 10.000 Euros de Capital Social en aportaciones dinerarias.

8) No pueden estar participadas por otras empresas en más de un 25% del capital social.

En qué consisten las ayudas:

a) Máximo del 70% del presupuesto en subvención a fondo perdido. Máximo 250.000 Euros de subvención por empresa y proyecto.

b) Presupuesto mínimo de 175.000 Euros.

c) Las actuaciones deberán iniciarse el 1/1/2016 y hasta 31/12/2016 o 31/12/2017 (uno o dos años).

Gastos subvencionables:

a) Inversiones en equipos

b) Gastos de personal (empleados por cuenta ajena, autónomos socios y TRADEs).

c) Materiales

d) Colaboraciones externas/asesoramiento (aquí se puede incluir el gasto de certificación como empresa innovadora).

e) Otros costes: alquileres. Suministros, cánones y licencias, gastos patentes y otra propiedad intelectual, seguros y gastos del auditor externo (máximo 2.000 Euros por anualidad).

Subcontratación:

Máximo 50% del total subvencionado. Si representa más del 20% del total subvencionado y más de 60.000 Euros, habrá que celebrar el contrato de subcontratación por escrito y deberá ser autorizado por CDTI.

Plazo para la solicitud: Hasta el 6 de octubre a las 12h.

Para esta y otras ayudas cuente con el asesoramiento experto de AD&LAW.

¡EMPECEMOS!