El Impuesto de Sociedades y las "microempresas"

Las microempresas también tienen que pagar el impuesto de sociedades, sin embargo con el objetivo de conseguir que cada vez haya más emprendedores se están haciendo esfuerzos económicos para que sus tasas sean menores. Además se ha modificado el concepto de microempresa para que más organizaciones puedan acogerse a los beneficios de este estatus.

Desde años se busca la forma de que las microempresas paguen un impuesto de sociedades menor que el de las grandes compañías, y así de esta forma tratar de animar a los emprendedores a crear nuevas corporaciones.

Las microempresas por definición de la Unión Europea son aquellas de menos de 10 empleados. En España para impulsar las empresas se ha aumentado hasta los 25 trabajadores y menos de cinco millones de euros de importe neto de cifra de negocios.

Lo que hay que estar atento es a las deducciones ya que ellas cambian por años y hay algunas que desaparecen en virtud de la rebaja general. O bien aparecen otras por necesidades sociales como son las de medio ambiente. Las microempresas deben pagar el impuesto de sociedades puntualmente por lo que te conviene estar al tanto de los cambios que pueda haber. Por ejemplo si vamos a hacer cambios estructurales quizás perdamos el estatus de microempresa, o bien si el gobierno vuelve a subir los impuestos. Recuerda que no conocer la ley no te impide de ser multado.

Vamos a tratar de resumir los principales cambios producidos para 2012. El tipo de gravamen reducido en el Impuesto de Sociedades por mantenimiento o creación de empleo será del 20% sobre los primeros 300.000 € de base imponible y el 25% por el exceso  sobre dicho importe cuando se trate de una microempresa, eso sí, siempre que se mantenga plantilla en el ejercicio iniciado en 2011 respecto a los 12 meses anteriores al inicio del primer período impositivo iniciado en 2010. Dentro del impuesto también se cambia para los directivos la fiscalidad de las indemnizaciones que superen una determinada cuantía.

Las empresas de reducida dimensión (no más de 10 millones de euros de volumen de operaciones) también mantienen los porcentajes de pagos fraccionados, 18% sobre la cuota del ejercicio anterior para las que hayan escogido esta modalidad, y para las restantes 17% de los primeros 300.000 euros de resultados del período de declaración, y el 21% del resto.

Por último, se ha creado un nuevo impuesto que grava con el 5% la actualización de balances de las empresas. Se prorroga un año más la reducción del 5% de los gastos o inversiones que se hayan realizado para que los empleados se habitúen a usar las nuevas tecnologías de la comunicación. Estos gastos o inversiones seguirán sin ser considerados retribuciones a efectos del IRPF de los empleados.

Si está pensando en profesionalizar su empresa y que le ayudemos a planificar su contabilidad y fiscalidad no dude en ponerse en contacto con nosotros info@adandlaw.com

¡EMPECEMOS!